‘Biblioteca’ es una palabra ligada a ‘textos’ y al lugar donde se hace algo con ellos. De entre todos los significados posibles para ‘biblioteca’ voy a elegir el que significa a ‘’Biblio’ como ‘material impreso’. De esta manera podemos tomar los textos de la escritura cuneiforme, las tablillas de cerámica, los papiros y los pergaminos, las formas de la tinta en el papel y, también, los escritos virtuales.
En cambio, la raíz ‘teca’, proveniente del griego θήκη thḗkē, es ‘caja’ o ‘lugar donde se guarda algo’. Así es que este espacio guarda escritos de distintos formatos y diferenciados en dos ‘cajas’.
- Una es la ‘biblioteca’ de libros que, por algún motivo, despertaron mi interés y quiero compartir con otros interesados desde este espacio. Autor, título y editorial ordenarán a cada ‘libro’ en su caja.
- Otra ‘caja’ contiene ‘incunables’. Son conferencias o presentaciones de algunos psicoanalistas, realizadas hace mucho tiempo y no publicadas. Cuando todavía no había más que ‘Remington’, ‘Léxicon 80’ y ‘Olivetti’ (“máquinas de escribir”) y fotocopiadoras (Xerox) -nos salteamos el papel carbónico- circulaban algunas copias del documento que comenzaría a leer el disertante en su conferencia y que algunos lograban obtener. Las que haya conservado yo, y encuentre en cajas añejas, irán ocupando este espacio.
“Porque el deseo de leer, como todos los demás deseos que distraen nuestras almas infelices, puede ser analizado.” (Virginia Woolf. ‘Sir Thomas Browne’. 1923)

